En Este Artículo:

Un buen aislamiento mejora el confort térmico de una casa, pero sobre todo es la clave para un ahorro real de energía. Por donde empiezo ¿Qué material utilizar? Aquí hay algunos consejos para derretir su factura de energía.

¿Por qué aislar su casa?

Buen aislamiento es sinónimo de ahorro de energía. De hecho, un techo, paredes o pisos mal aislados pueden ser responsables de pérdidas térmicas significativas, como lo demuestran las cifras de ADEME:

  • techo y techo: hasta 30% de pérdida de calor
  • paredes: hasta 25% de pérdida de calor
  • ventanas y ventanas: entre 10 y 15% de pérdida de calor
  • suelo: entre 7 y 10% de pérdida de calor

Además de limitación de la pérdida de calor, Un buen aislamiento ayuda a reducir las variaciones de temperatura dentro de la vivienda.

Por lo tanto, una vivienda perfectamente aislada puede permitir un ahorro de energía de hasta el 80%.

¿Qué trabajo de aislamiento se debe hacer primero?

Antes de iniciar el trabajo de aislamiento, es mejor que un profesional realice un balance de calor.

En general, es el ático y el techo los responsables de la mayor pérdida de energía. Esta será, en su mayor parte, la primera área a aislar. Luego siga las paredes, las aberturas (puertas y ventanas) y luego los pisos.

¿Cómo hacer aún más ahorro de energía?

Un buen aislamiento no es suficiente para ahorrar energía tanto como sea posible. Para reducir significativamente su factura de energía, también es necesario instalar equipos de calefacción y ventilación eficientes.

Un sistema de calefacción regulado puede ofrecer ahorros de energía de hasta un 25%.

También puede ser interesante instalar cortinas de doble grosor en las ventanas para evitar la entrada de aire. Por otro lado, es mejor estar equipado con persianas enrollables que limiten las infiltraciones de aire en caso de viento, en lugar de flaps.

¿Qué materiales se utilizan para un aislamiento eficiente?

Los ahorros de energía alcanzables están directamente relacionados con el Calidad del aislamiento y por tanto del material utilizado. El poder aislante de un material depende de su resistencia térmica, definida de acuerdo con su espesor y su conductividad térmica (lambda). Cuanto mayor es la resistencia térmica, más aislante es el material.


Instrucciones De Vídeo: Aislasistemas S.A.C.